El Carnaval de Oruro es el más famoso de todo el país, declarado por la UNESCO como patrimonio de la humanidad por su originalidad y su riqueza folclórica. Tiene un sentido religioso, ya que los feligreses bailan agrupados en diferentes fraternidades folclóricas en honor de la Virgen del Socavón.
Esta expresión folklórica aglutina la mayor muestra existente en toda Bolivia, con danzas como la Diablada, Morenada, Caporales, Tinkus, Llameradas, Sicuris, Incas, Antawaras, Tobas, Waka Wakas, Kullawadas, Pujllay y otras, cuyos integrantes, además de orureños, llegan desde todas las regiones del país, principalmente de La Paz y Cochabamba, así como desde el exterior, con el fin de expresar mediante la danza, su fe y devoción.
El Primer ensayo o “Convite”, conocido como “la Promesa” a la Virgen comienza a principios de Noviembre, y sirve para abrir el Carnaval y formular un compromiso para bailar tres años consecutivos.
El día Sábado de Carnaval, se realiza la Fastuosa Entrada de Carnaval, donde resalta el lujo y espectacularidad de más de 50 fraternidades. La fiesta se extiende hasta las primeras horas del día Domingo. Ése día se realiza “El Alba”, o saludo a la Virgen por parte de los danzarines, que amenizados por sus bandas y reunidas las fraternidades en el Socavón, contrapuntean con acordes de las distintas danzas, mostrando la destreza y dominio de los instrumentos y la riqueza musical boliviana.
Esta manifestación cuenta con un fuerte apoyo económico de la Prefectura y Municipio de este departamento, que recibe a más de 15.000 turistas nacionales y cerca de 3.000 extranjeros. El movimiento que genera el flujo turístico asciende a cerca de 6 millones de dólares en dos días, que beneficia al comercio, transporte, turismo y artesanos bordadores y músicos del país.
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