La diablada es una danza llamada así por la careta y el traje de diablo que usan los bailarines. La danza representa el enfrentamiento entre las fuerzas del bien y del mal, mezclando tanto elementos propios de las tradiciones católicas introducidas durante la conquista española y ritos ancestrales andinos. En la actualidad esta danza se practica en diversas regiones andinas y altiplánicas de América del Sur (Bolivia, sur del Perú y norte de Chile), ademas de fundarse agrupaciones en Argentina,Estados Unidos y Austria. Se aprecia principalmente en el Carnaval de Oruro en Bolivia, en la Fiesta de la Candelaria en el Perú, y en la Fiesta de La Tirana en Chile. El sentido de identidad patrimonial de esta danza es motivo de disputa.
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Las organizaciones culturales y gobierno de Bolivia opinan que otros países, al incluir esta danza como parte de su patrimonio cultural, estarían incurriendo en apropiación indebida del patrimonio cultural boliviano y consideran que la declaración del Carnaval de Oruro como una de las Obras Maestras del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad daría a Bolivia y la ciudad de Oruro apoyo en este reclamo. Tras esta declaración, la UNESCO moderó el estudio del carnaval con historiadores y folcloristas. El estudio del Carnaval de Oruro elaborado por este grupo incluye la teoría que la diablada tendría raíces en los rituales ancestrales realizados hace 2000 años por la civilización uru, quienes danzaban el Llama llama en la fiesta de Ito, en honor al dios Tiw, y que Oruro habría sido el principal centro religioso de esta cultura que se extendió en el altiplano andino.
El gobierno del Perú y sus investigadores consideran que la danza al tener sus orígenes en el altiplano andino no podría ser considerada patrimonio únicamente de un país. Consideran que esta tradición es producto de un proceso histórico que trasciende fronteras y es anterior a la conformación de los países actuales.
La declaración de la UNESCO se centra en la salvaguarda del patrimonio cultural e inmaterial y no en proteger legalmente manifestaciones concretas través de derechos de propiedad intelectual. En la declaratoria indica que "la fiesta de Ito fue transformada en ritual cristiano: la Candelaria (el 2 de febrero), y la tradicional lama lama o diablada se convirtió en el baile principal de Oruro". La Convención en su artículo 3, indica que sus disposiciones no pueden ser interpretase de tal manera que afecte los derechos de otros países. El patrimonio cultural inmaterial evoluciona gracias a su recreación continua de las comunidades que la practican, la protección de un determinado manifestación como la realización de una danza puede obstaculizar su evolución natural. Como las comunidades son las que crean, mantienen y transmiten este patrimonio cultural inmaterial. |